Ecos de Kathmandú

Esto es un diario en retrospectiva, la historia de un mes de voluntariado en Nepal, una guía de pensamientos y vivencias que necesitan espacio para respirar agusto, demasiado pequeñas para una sola mente...

jueves, 23 de agosto de 2007

3/07/07 (1ª parte, es un día largo)



Pokhara

El ventilador del techo de la habitación cumple su trabajo. Muy fresquito, y la cama cómoda, blandita. Con el sueño que tenía dormí como un tronco...
Aun así me desperté a las 6:00-6:30. Ya tengo cogido el horario, además me acosté muy pronto (sobre las 9, que ya no hay mucho que hacer) y tenía ganas de empezar el día.
Primero con un buen desayuno y un vistazo a las montañas nevadas. Fui a las 7 a un pequeño bar donde pude tomar un buen desayuno: tostadas, huevos fritos, patatas y café con leche, todo el que quisiera. Y bastante barato (no muy caro para Nepal, muy barato para mí, jeje). Los camareros eran majos. Estuvieron chapurreando algo de español, y al final me dijeron que si quería fumar un porro (dijo porro con buena pronunciación) que me pasara por ahí. Todos por aquí me ofrecen marihuana o alguna droga, debe ser que tengo pinta de porrero o algo Oo. Después de eso, un ciber. Algo ruinoso, a 2 rp el minuto. La conexión era lenta, y me costó mucho trabajo pasar las fotos de la cámara al pendrive (tuve que usar el ordenador del tío porque ninguno me reconocía el pendrive). Con todo esto llegué tarde al Karma, donde había quedado con Kylee (la kansina) a las 8:30. Ya había hecho un pequeño planning, porque había comprado un mapa, y se unió.
Así pues, andando nos fuimos a Devi's Falls (Patale Chhango), unas cataratas que están a unos 3 km del hotel. El viaje no fue duro. No hay tanto tráfico como en Kathmandú (por lo tanto menos polución) y es bastante plano. Al llegar, un poco escondida entre puestitos de souvenirs, está la entrada (nos hicieron descuento con la tarjeta de VSN, 10 rp XDD). La catarata es bonita. En esta época del año tiene más caudal y el ruido es ensordecedor. Cae unos 100 metros a una cueva subterránea que se puede visitar todo el año menos durante el monzón (sorpresa! temporada baja). Mucha vegetación, calor y humedad, pero salieron fotos chulas de ahí. Sería bonito descender la cascada haciendo barranquismo, el paisaje es muy bonito con toda la vegetación creciendo por las paredes y eso. Hasta ya imaginaba dónde atar las cuerdas y por qué lado bajar...Pero no puede ser.
De ahí a probar suerte en la cueva de Gupteshwor Mahadev, que está siguiendo el curso del río, a unos 100 metros de las cataratas. Es la cueva por donde avanza el río, para aparecer a unos kilómetros más adelante. Como he dicho, de las dos partes de la cueva una estaba cerrada (probablemente la más bonita, la que baja 100 metros hasta la catarata), así que nos tuvimos que conformar con bajar 25 hasta un templo subterráneo de Shiva, donde no se podían hacer fotos. Una pena. Estaba en una bóveda de unos 10 metros de altura, cubierta por una especie de tenderete. Una estatua de Ganesha y el lingam con cabezas de cobra. Se estaba fresco, pero tanto las paredes como el techo chorreaban y parecía que llovía. Demasiada humedad por todos lados. Así pues decidimos descansar, rehidratarnos antes de seguir andando y perder los pocos litros de agua que nos quedaban. En un puestito compramos zumo de mango (sabe igual que comer una fruta real, dice el brik... no me lo creo XD), agua, galletas ricas pero algo blandas y un donut que sabía a churro (estaba rico). No fue una comida muy nutritiva, pero sirve.
Siguiendo la ruta marcada nos acercamos al campo de refugiados tibetano, a no más de 2 minutos de las cuevas. Es... un campo de refugiados, con sus casas, colegios y demás cosas de un campo de refugiados. Sólo visitamos un pequeño monasterio. La gente era amable y nos acompañó al interior (y lo más sorprendente es que no pedían dinero a cambio, como en el resto de la ciudad... por eso odio ser un turista, y sobre todo parecer un turista). Consistía en una pequeña sala donde había un inmenso mandala chapado en oro, muy trabajado, metido en una vitrina. Con permiso hice fotos, a esto y a las imágenes de Buda cno una y nueve cabezas. Como no, por ahí estaba la foto del Dalai Lama, una realmente antigua, de los 50 por lo menos, que llevaba unas gafas horribles de pasta (parecía una tortuga... una tortuga con gafas de tortuga, claro).
Era una sala bonita. El guardia nos contaba cosas en un inglés muy básico, sin pedir nada a cambio. Me sorprendió, y por eso les dejé algo en la caja de donaciones (tal vez esa sea su estrategia, finjir que no pide nada para que le dejes algo a propia voluntad. Si es así le funciona, al menos conmigo).
Fotos del día: Las montañas por la mañana, podéis fijaros en la gran fiabilidad de los cables en estas ciudades. Esto es un búfalo refrescándose en un campo de arroz, al dueño no le tendría que hacer mucha gracia. Cataratas de Devi, llamadas así porque unos holandeses se mataron allí, creo XD. Yo y las cataratas. El hoyo donde va a parar el agua, vamos, la cueva. Entrada del campo de refugiados, con un monje majete descansando a la sombra del árbol. El mandala currado que tenían en el templo, chapado en oro. Buda de 9 cabezas, aunque lo que más mola son las lucecitas de colores que brillan, le dan aspecto de árbol de navidad. Vistazo al monasterio de campo de refugiados, donde estaba el mandala; la figura de los dos ¿vacas? rodeando la rueda de 8 radios es muy típico de todos los monasterios tibetanos.

lunes, 20 de agosto de 2007

2/07/07



Kathmandú-Pokhara y todo lo que hay por medio


No dormí mucho, que me tenía que despertar a las 5. Pero aún así no tenía sueño. Hice rápido la mochila, tomé té, me despedí de la familia y fui a casa de Sugandha, lo que no es mucho esfuerzo pues vive al lado. Había llamado a un taxi para que me llevara al bus. Por el camino recogí a Kylee, que esperaba en la "autopista" a Koteshwor. No habla mucho, menos que yo, algo aburrido. Por el camino intercambiamos algunas palabras sobre el hecho de que no habíamos visto ningún accidente en todo el tiempo que habíamos estado aquí. Todo un milagro, viendo cómo conducen. Pero el destino es imprevisible, y al girar una curva una moto se nos vino encima. Lo que se dice una buena ironía.

No fue mucho, todo quedó ileso, salvo un montón de pollos pelados que quedaron esparcidos por la calle y que la moto llevaba en bolsas de basura. En estos momentos me planteo hacerme vegetariano mientras esté aquí... pollo al asfalto? De verdad creéis que no lo cocinarían? Estuvieron un rato discutiendo fuera, mientras un policía miraba curioso sin hacer nada y nos sonreía. Los dos conductores casi se pegan por ver quién tenía razón. El taxi sólo perdió un trozo del parachoques que estaba sujeto con un celo (!!!) (normal que se cayera, incluso el viento podría hacerlo...).

Pero conseguimos llegar al bus. Es el mejor que he visto en todo Nepal, pero aun así no es para tanto, viendo con qué lo comparo. Un viaje de 6 horas, todavía estoy en él. A las 2 horas paramos a tomar algo, 20 minutos. Al rato, sorpresa!, un atasco debido a otro accidente. Y yo que me quejaba de que no veía ninguno... Me acerqué a ver qué era y observé que dos autobuses habían chocado frontalmente y estaban medio tirados en el arcén y ocupando la mitad de la calle. No parecía haber heridos, sólo un atasco.

Tardamos 30 minutos en pasar, un rollo. Ahora mismo casi nos damos con otro bus... si cuando digo que no es un buen día... con razón temo yo más al tráfico que a las enfermedades.
La Nepal rural es muy bonita. Nada que ver con la gran ciudad. Montañas verdísimas, pueblecitos perdidos, ríos de montaña que bajan furiosos y pequeñas cascadas que caen de todas las laderas. Da gusto mirar todo.

Pero claro, viene alguien y lo jode. Hace poco un chaval con un violín malo de los que venden por doquier se subió al bus y empezó a berrear (porque cantar no). Yo tenía puesta música, pero la tuve que quitar porque le oía de todas formas y me daba dolor de cabeza. Supongo que quería que le pagásemos por su música, aunque yo creo que la gente le daba dinero para que se callase, y él lo sabía porque se te pone a tocar al oído y hasta que no le das nada no se va. Pero ya se bajó, acabó el suplicio.


Llegamos a las 2. 7 horas de viaje, hasta los huevos. Y justo bajas y un enjambre (pero de verdad) de nepaleses te rodean recomendándote sitios para dormir y taxis. ¡Qué horror! Lo que tardamos en salir de allí... Luego, con el croquis que me dio Chan pudo encontrar el Karma Guest House, que no está mal. 100 rupias por noche, aunque al principio nos quería cobrar 300... Una buena ducha caliente, que ya era hora, y a comer algo por ahí.

Pokhara es muy bonito. Tiene la ventaja de ser muy tranquila, nada que ver con Kathmandú. El lago Phewa es precioso y las montañitas que lo bordean también. En la cima de una está la World Peace Stupa, que ya visitaré. Dimos una vuelta por la zona de tiendas, y ya he localizado alguna cosa que ya cogeré. También organizamos el rafting para el viernes, ya que nos llevan luego directamente a Kathmandú, y nos ahorramos el billete de vuelta. Un día duro.

Tuve, sin embargo, la inmensa suerte de que hoy las nubes se despejaron y pude ver el macizo del Annapurna. El pico de cola de pez (Machhapuchhre) impresiona. Se alza majestuoso y realmente cercano. Se pueden ver muy bien los detalles de la nieve y las rocas. El Annapurna parece más pequeño, aunque es uno de los 8000, pero tampoco es menos impresionante. Uno se queda sin palabras ante tal espectáculo...
Así, el primer día en Pokhara no ha decepcionada. Ya tengo muchos planes para los próximos días, a ver si puedo cumplirlos...


Fotos del día: Discusión cuando nos dimos la leche, los pollos están en la parte inferior izquierda. Sigue la bronca, nuestro conductor es el que lleva el trozo de coche en la mano, el de rojo. Gran atasco de camino a Pokhara. Choque de autobuses que provocó el atasco. Mujer transportando una cesta y el Nepal rural detrás. En esta foto se ve algo mejor ese paisaje alucinante, con tanta jungla. Lago Phewa, alucinante, tremendamente relajante sentarse a mirarlo. Pico de cola de pez, Machhapuchhre, 6993 metros, entre nubes. Árbol bodhi con su templito en las raíces y sus colores chillones.

viernes, 17 de agosto de 2007

1/07/07



Kathmandú (Pepsicola)


Tampoco ha sido para tanto. Es un poco frustrante ver cómo no hay mucho que hacer y que la obra avanza tan lentamente. Pero es el estilo nepalí. Trabajar poco y ver cómo trabajan los demás. Hoy hemos tirado el techo y poco más. Yo creí que íbamos a empezar a levantarlo, pero se ve que o no hay cemento o no hay ganas porque la gente se puso a hablar y no hacía nada.
Así que viendo que no éramos necesarios nos fuimos. Por el camino vimos una flor extraña de la zona. parecía de plastico o alienígena. Por aquí la llaman watchflower porque parece un reloj, creo. Algunos la llaman flor de la pasión, así que no sé xD.
Los planes de esta tarde han variado. Al final hay reunión a las 4-5 y no podré ir a los cánticos. Otro día quizás. Es una especie de fiesta para despedir a los que se van al Everest, a Pokhara (yo y al final se ha unido Kylee a última hora, la Kansina) y saludar a los que vienen (dos nuevos). Además todos los domingos según he oído (aunque los dos últimos no ha habido nada) hay una reunión para intercambio de opiniones y comentar cómo van los proyectos... a ver qué tal. Luego nos dan momo, así que algo bueno tienen (momo, la comida tibetana que es como una empanadilla al vapor).

Y estuvo bien. Nos reunimos todos y en un gran círculo hicimos momo. No soy muy bueno haciendo esos raviolis gigantes, pero alguno hice. Luego comí. Los había de dos tipos, vegetal y buff (de búfalo). Comí más búfalo porque el vegetal era muy picante.
Estuvo bien la fiesta, aunque se fue la luz a la mitad y por eso acabó antes. Una vez en casa estuvimos toda la familia en la terraza comiendo, oh sorpresa, más momo, pero fue agradable. De todas formas quiero descansar, porque mañana me levanto a las 5! Será un viaje largo...

Aunque oigo voces desde la casa de Sugandha, estos andan en la terraza, así que iré a hablar con ellos desde mi ventana... Poco después a la cama. Eso sí, antes sesión de matar mosquitos. Tuve que cargarme unos 8 antes de llegar al monstruo fina del nivel, que zumbaba pomposo por el cuarto. Cayó como los demás. Game Over.
Luego, perros ladrando, ranas y grillos, pero se puede aguantar.


Fotos del día: Flor rara, rara, pero bonita. Perritos de mi casa, no los había puesto todavía, creo, así que lo hago ahora (que majetes!). Relleno de los momos vegetales... tiene buena pinta, eh?. Relleno de los momos de búfalo, esto sí que parece comida de perro, pero está bueno, jaja. Yo haciendo momo, o intentándolo, alrededor otros voluntarios haciendo lo mismo. Familia con la que vivía, muy majetes también, que creo que no había puesto ninguna foto todavía (de izquierda a derecha: el padre (mero baabaa), Anish (mero bhai), la madre (mero aamaa), Anju (mero bahini) y Sanju (pani mero bahini).

jueves, 16 de agosto de 2007

30/06/07



Kathmandú


Ya por la mañana fuimos a tomar un desayuno en condiciones (es decir, no dhaal baat). Huevo frito, bacon, tostada, patatas, café... no muy sano, pero se echa de menos tanta grasaza. Todo por aquí es muy sano.

Luego compras compulsivas. Esto no me gusta mucho, la verdad, pero tenía que comprar souvenirs para todo el mundo, y en algún momento había que hacerlo. Así que hoy era el día para hacer el desembolso del siglo. Todos lo hicimos.
Todavía me faltan, pero puedo decir que la mayoría está cubierto. Volvimos con las bolsazas y enseñándonos regalos en Helena´s, donde desayunamos y comimos algo.
En ese punto nuestros caminos se separaron. Unos fueron a ver Die Hard 4 (Jungla de Cristal 4), otros siguieron de compras, o a tomar café y tarta. Yo preferí volver a Pepsicola, una buena ducha y a descansar del día y de la noche. Yevaba con la misma ropa dos días y estaba algo incómodo.
Ahora no sé qué haré, alguna cerveza en The Hut, tal vez. Mañana seguimos el curro, así que hay que aprovechar el tiempo libre que nos dan.
Fotos del día: Desayuno en Helena´s, yo estoy concentrado comiendo. Yo comprando algunos mandalas en una tienda bastante bonita, no sabía cuál elegir. Yo y Chan con los bonitos gorritos que nos compramos (estoy deseando que llegue el invierno para probarlo XD. Yo con el topi que le compré a mi padre :P.

miércoles, 15 de agosto de 2007

29-30/06/07



Kathmandú (noche en Thamel)


Después de hablar por el messenger me reuní con la gente en "The Hut". Allí, Druba, el camarero, me dio un bowl de arroz machacado con yogur, por el festival y eso. Claro, me lo tuve que comer, aunque estaba asqueroso. Bueno, me comí parte, hasta que se fue satisfecho y pude repartirlo en otros bowles. Parece que no gustaba por ahí. Sobre todo si lo bebes con cerveza...
No estuvimos mucho allí hasta que decidimos ir a Thamel. En principio íbamos a coger un bus, pero como no pasaba ninguno nos decidimos por dos tuk-tuks. Claro, éramos muchos y estaban medio llenos, así que nos tocó a Tyler y a mi ir agarrados en la puerta con el cuerpo fuera.
Íbamos literalmente colgados de la parte de atrás, con la cabeza sobresaliendo por el techo y tragando contaminación. Fue un viaje genial. Ya he probado los dos tipos de viajes, en el techo y en la pared del vehículo... podría ser nepalés a estas alturas, jeje.
Una vez en Baneshwor cogimos dos taxis. 5 personas en un taxi es incómodo, pero nos lo pasamos bien.

Thamel no es Nepal. Es una urbe llena de extranjeros y bares nocturnos. Podría pasar por Honk Kong o Singapur, pero no es la vida de Nepal. Pero nos merecíamos una noche de descanso. Nos registramos en un hotel cutre a 100 rupias la noche y fuimos a cenar auténtica comida no-nepalesa. Se agradeció poder comer unos espaguetis carbonara por una noche, ya los echaba de menos. Nos pusimos las botas, la verdad.
El sitio era agradable, Roadhouse, también lleno de occidentales. De ahí a bares.
La música no era buena, pero pudimos tomar ron y esas cosas. Descubrí que los americanos se emborrachan muy fácilmente, con pocas ya estaban emocionados. Todo parecía vacío, porque es temporada baja, pero mejor. Estuvimos en Boudha bar, sentados en el suelo y hablando hasta que alguien propuso ir a un estriptis (o como se escriba) de Nepal. No es lo que parece. Aquí los estriptis son clubes donde no se desnuda nadie. Sólo hay chicas o chicos bailando sobre la típica barra de club. Pero bailes cutres con música hindi y encima mal hechos.

Era algo cómico. Estuvimos mirándolo y preguntándonos qué había de excitante en eso que veían los nepaleses. Fue una noche agradable, bueno para desconectar de la semana. Además era una oportunidad para despedirme de Max, Taylor, Stefy y Sam, que se van el Lunes a hacer trekking al Everest. De ahí a la cama. Mucho calor y bichos. Me picaron por todos lados, pero la cama era más cómoda que la de casa...


Fotos del día: Grupo de voluntarios tomando el arroz con yogur en The Hut. Taylor y yo en la parte de atrás de un tuktuk, jugándome la vida para hacer una foto. Cena en Roadhouse. Foto de grupo a las afueras de Sam's bar, de izquierda a derecha: Sam, Stefy, Taylor, Max (arriba), Greg, Chan (abajo), Seema (abajo), Yo, Kaarsten (arriba), Dorothy y Daniel. Conversación en Boudha bar, no me acuerdo de lo que hablaba Taylor, pero parecía interesante XD. Club de striptis al que fuimos, se ve a los tipos bailando (vestidos) al fondo XD.

martes, 14 de agosto de 2007

29/06/07



Kathmandú (Pepsicola y Baneshwor)


Otro día más de construcción, siento no tener mucho más que contar. Son las 3:40 y estoy en Baker Café, tomando una tarta de chocolate y un capuchino mientras veo un partido del Real Madrid contra La Coruña (extraño encontrarlo aquí...). Es mi santo, así que me merezco la tarta (el partido no lo puse yo XD).
Esta mañana hemos tirado parte del tejado, a ver si empezamos a construir ya. Iban a llegar ladrillos hoy, pero al final no los trajeron y como no había mucho más que haceer nos fuimos. Por aquí la puntualidad brilla por su ausencia. También querían que quitasemos la maleza que crecía en el barranco para plantar árboles, lo que es estúpido. Primero porque nos daban palas para cortarlos, segundo porque nos podíamos despeñar fácilmente y tercero porque si quitamos la vegetación, con la lluvia del monzón, se caería toda la ladera...
Así pues nos negamos. Dejemos que la naturaleza elija las vistas y la vegetación... Poco más por ahora. Eta noche se planea una escapada a Thamel, a ver la fiesta nocturna. Vamos mogollón de voluntarios, y nos quedaremos toda la noche por allí. Al día siguiente de compras, así que hasta mañana no podré contar qué tal fue.
Mm, que rico sabe el chocolate cuando no es tan fácil de conseguir... También he hecho la colada, pero no es tan interesante de contar XDD.

Ah, hoy es una especie de fiesta, el principio del mes de plantación de arroz. Todos se afanan en trabajar en los campos, y las clases se suspenden para que los niños puedan ayudar también. Así se convierte en un trabajo en familia, pues todos se ven beneficiados. La gente lo celebra por las calles, y toman una especie de yogur que sabe fatal XD, típica comida newar, según me contaron. No me gusta nada, y es lo primero que pruebo por aquí que no me gusta, jeje. Volveré a Pepsicola, a recoger la ropa antes de que llueva y a hablar por el messenger un poco...

Fotos del día: Tarta de chocolate y capucino que me tomé hoy XD. Campos de arroz de los que abundan por todos lados, y como hoy es fiesta por eso os pongo una foto XD.

lunes, 13 de agosto de 2007

28/06/07



Kathmandú

No hay mucho que contar hoy. Un par de horas en la construcción y la colada. Son las 4 y no creo que vaya a ningún sitio, estoy cansadillo. Hoy le dije a Sugandha lo de Pokhara y no se opuso en ningún momento. Parece que son muy flexibles con los deseos de los voluntarios, lo que me parece bien. Al final voy el lunes hasta el viernes, probablemente. Él me coge el billete de bus y todo, así que genial. Iré a conectarme un poco a ver qué hay...

Pues algún mail. Después de eso una sesión más en "The Hut", que se está convirtiendo, a falta de más sitios, en el lugar oficial de reunión de los voluntarios. Por lo demás nada nuevo. Hoy se fue Christian y vino Lucy, una nueva que todavía está algo perdida, me recuerad a mi, jeje.
Ya está, no todos los días pueden ser tan interesantes.

domingo, 12 de agosto de 2007

27/06/07



Kathmandú (Pepsicola y Boudhanath)


Toda la noche lloviendo de forma bestial. Rayos y truenos. A mi se me olvidó meter lo que había lavado, así que me toca volver a lavarlo...
Pero ha sido un despertar agradable. A eso de las 7, al salir del servicio, Sanju vino corriendo, diciendo que subiera al techo y que llevase la cámara. Lo bueno de después de una noche de lluvia es que el cielo está muy claro. La vista fue impresionante. Ya no una pequeña parte, sino todas las montañas aparecieron frente a mi. Parecía que podías tocarlas, los detalles se veían genial. Por fin he visto el Himalaya todo lo bien que se puede hacer desde Kathmandú, y es mucho. Además, las pocas nubes que había creaban espectaculares efectos, mezclándose con el blanco de las nieves perpetuas. Precioso.

A la izquiera, al Noreste, el Annapurna, muy pequeño, pero majestuoso (uno de los 8000), casi no se veía. Yéndonos al Norte veía la cadena de Ganesha (o Ganesh Himal, que Himal significa montaña nevada en nepalí), el hogar de Ganesha, que según la mitología hindú vive en esas nieves perpetuas. Están a unos 200 km o menos, pero parecía que estaban al lado. Más al oeste ya no sé los nombres, pero eran muchas y muy bonitas, jeje.


Otro día de construcción. Hoy los voluntarios hemos currado mucho, el resto no tanto. Y así hemos acabado cansados (el resto no ayuda nada, parece que si estamos allí se sientan a mirar sólo...). Al acabar, tenía toda una tarde por delante. En la oficina no había red, así que nos fuimos a comer a "The Hut", luego me di una ducha y fui a Boudhanath otra vez. Esta vez con más calma, fijándome en los detalles, y haciendo mis primeras compras compulsivas.

En los países donde hay que regatear siempre me da la sensación de que me timan. Aunque me vaya con un buen precio para mí, me da la sensación de que se ríen de mi. Aun así, yo tan contento. Obtengo mucho y por un precio muy bajo. Además otras veces me siento ridículo, regateando por 50 rupias, hasta que me doy cuenta que no es más de 50 centimos, pero es una cuestión de principios, jeje. Así, volví con rosarios, banderas de oración y campanas budistas, además de postales. Y todavía me queda mucho por gastar, jeje. Un buen país para comprar...
Todavía no me aclaro con los buses, otros que me timan, pero menos ahora. Hoy no me perdí, y supe coger el bus adecuado, aunque acabara en una furgo con otras 20 personas metidas (los conté, ya que no podía respirar algo tenía que hacer...).
Fue una tarde agradable, de todas formas. Sentado bajo los ojos de Buda, que todo lo ve, cobijado en la sombra de la stupa, viendo a los transeuntes pasar y mover las ruedas de oración. A lo lejos el superéxito "Om mani padme hum" sonaba sin cesar, y alguna trompeta tibetana resonaba. Se me ha antojado una... pero siempre hay que volver a Pepsicola. Algún día me quedaré a ver cómo encienden la stupa, debe ser impresionante.

Cuando llegué a Pepsicola no había luz, se había ido en todo el barrio, y estuvo así hasta las 9 por lo menos. Así que nos sentamos en la terraza bajo la luz de la luna y hablamos. De vez en cuando me pegaba con Anish, pero nada grave, jeje.
Luego cena, y al final acabé yéndome con Christian a tomar algo por ahí, ya que se iba al día siguiente (su avión se retrasó un día). Compramos una minibotella de whisky por 30 rupias, baratísimo (casi alcohol de botiquín...). Y acabamos en la caseta del escultor bebiendo y hablando. Estuvo bien, me ha dado consejos buenos sobre Pokhara y Nagarkot que tal vez ponga en práctica... Nada más por hoy.
Fotos del día: Montañas del Annapurna, enanas. Montañas del Ganesh, más grandes y claras. Otras montañas más al norte, no sé cómo se llaman. Montañas del Noroeste, esta es la región del Everest, pero como para verlo, queda más lejos. Boudhanath y la pequeña capilla a la entrada. Vista de la cúpula de Boudhanath. Guerreros sobre elefantes que protegen el templo. Vista de la entrada a la stupa, donde se colocan mendigos y monjes pidiendo limosna, además podemos ver los bonitos murales tibetanos y ruedas de oración. Escultura de un boddisatva o "santo budista" (es difícil definirlo, buscadlo en wikipedia, porque no son exactamente eso), curioso que lleve algo parecido al tridente de shiva, aquí mezclan budismo e hinduismo.